Los moscovitas adoran el verano, es su época del año para poder quitarse sus pesadas y calientes ropas, pasear y disfrutar de su preciosa ciudad. Amanece a las 4 de la mañana y anochece sobre las 11, si queremos hacer turismo no hay una temporada mejor ya que en invierno nos resultaría muy complicado. Hacer turismo en Moscú en verano es muy sencillo, no tienes mas que pasear y disfrutar de todo lo que se irá presentando a tu paso, desde la calle Arbat en el centro de la ciudad hasta los múltiples parques.  También puedes visitar Kolómenskoye, Tzarítsino, el parque Filí, Izmailovo o pasear por el bonito río.

Universidad Estatal de Moscú
Universidad Estatal de Moscú

Quizá te preguntes porqué dedicar todo un artículo a los veranos de la capital de Rusia, pero verás que vale la pena conocer Moscú en verano. Moscú es un centro político, científico, histórico, arquitectónico y empresarial. En él se encuentran grandes contrastes; loo vetusto y lo moderno conviven en esta gran ciudad con más de 10 millones de habitantes. Si quieres adentrarte en la cultura y la vida de épocas pasadas no tienes más que coger el metro, encontrarás una ornamentada estación en la que no hubieras imaginado poder disfrutar del arte en un sitio como ese. La capital tiene un grandioso y terrible pasado, en cual puedes conocer paseando por los lugares más emblemáticos de Moscú: la Plaza Roja, las nueve cúpulas de la Catedral de San Basilio, el Museo de la KGB, el Mausoleo de Lenin o el Kremlin. Y si te gusta relajarte yendo de compras tras un duro día de turismo puedes pasear por el Vulevar Ring  o por la Plaza de Pushkin.

Moscú en verano, así es la capital

En un principio pensamos en esta ciudad y nos imaginamos a los rusos con sus botas y gorros de pelo para poder soportar el frío que arrasa con las altas temperaturas en Rusia, por lo que al pensar en Moscú en verano sería lógico pensar que estará lleno de moscovitas paseando y disfrutando de las altas temperaturas. Pero ni mucho menos, lo habitual en las personas que viven allí es tener una Dacha, que son casas de campo típicas de allí, e ir a pasar el verano en ella e igualmente cuando tienen vacaciones siempre viajan fuera de la capital, ya sea a lugares cercanos o fuera del país. Las familias con menor nivel adquisitivo que no se pueden comprar una Dacha o costearse unas vacaciones igualmente se esfuerzan por salir de la ciudad, ya sea buscando hospedajes baratos o tirando de amistades o familiares para poder pasar unos días en sus casas de campo, ya que en prácticamente todas las familias se tiene al menos una. Por todo esto, salir de la ciudad una tarde de viernes o entrar un domingo a partir de media mañana es todo un reto, ya que las carreteras se encuentran totalmente colapsadas.

Iglesia
Iglesia

Antes no era tan frecuente toparse con veranos cálidos, pero en los últimos años es algo totalmente normal y predecible. Una consecuencia de este calor seco de procedencia continental causan incendios que pueden llegar a cubrir grandes hectáreas de terreno y terminan cubriendo la ciudad de oscuras y peligrosas nubes de humo. Las consecuencias para la salud son bastante notorias, los ojos arden y se dificulta la respiración. Durante esos periodos de tiempo es muy recomendable salir de la ciudad, y esperar que llueva pronto para ayudar a disgregar el peligroso humo.

Actividades para hacer en verano en Moscú

Aunque si que es cierto que aquellos que se quedan en la capital pueden pasear de largos paseos por la tarde en los que disfrutar de la preciosa ciudad, en la que la fusión de la nieve tras el verano deja paso a flores y árboles que otorgan color y frescura a la ciudad, especialmente los álamos, que dejan caer sus flores blancas sobre las calles dando la impresión de que se encuentre con una fina capa de esponjosa nieve. En verano se suele encontrar la calle repleta de quioscos de comida típica, una experiencia que no te puedes perder si vas de visita.

Catedral de San Basilio
Catedral de San Basilio

Si eres valiente (y no lo dudo) no puedes irte de la ciudad sin antes darte un baño en las frías aguas del río Moskova o en alguno de los lagos que usan los moscovitas para esos baños, que desde bien pronto se llena de valientes disfrutando de los baños. Aquellos que están en la ciudad se suelen refrescar en las horas que más pica el sol en las fuentes, aunque cada vez más el ayuntamiento está prohibiendo esta costumbre.